A Tuesday Blog

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¨No son los golpes ni las caídas que hacen fracasar al hombre, sino su falta de voluntad para levantarse y seguir adelante¨

lunes, 17 de mayo de 2010

Las redes sociales: una adicción… ¿beneficiosa?


Tágueame en facebook, dále un re-twitt, someone is now following you in twitter estas son algunas de las muchas frases que escuchamos en el día a día relacionadas a las redes sociales y con las cuales estamos muy familiarizados. Los avances tecnológicos y el surgimiento de las redes sociales nos permiten estar comunicados y globalizados todo el tiempo, pero yo me pregunto ¿nos estamos esclavizando? Pero, ¿para qué? ¿Sacamos algún beneficio de esta adición?

Se predijo que a través de los años iba a haber una intoxicación por la tanta información que íbamos a manejar. Creo que esto se hizo efectivo, pero a mi manera de ver las cosas existe una red-toxicación. Nos estamos volviendo adictos a las redes sociales, si no es que ya lo somos: no existe un día que no estemos conectados o desesperados por estarlo. Ahora es aún peor, los nuevos celulares nos brindan la oportunidad de estar conectados SIEMPRE! Nos quejamos de no tener tiempo para nada, más sin embargo, nuestro perfil siempre está actualizado y nunca falta la foto sonriente que le acompaña. Estar localizados, localizables u online se ha vuelto una obsesión. Estamos utilizando las redes sociales como canales de chismes y muchas veces desatendemos otras cosas más vitales e importantes.

No me mal interpreten, yo soy una asidua usuaria de las redes sociales y tampoco existe un solo día en el cual yo no esté ¨log in¨. Que puedo decir, yo también soy una esclava. Pero como comunicadora creo, que a pesar de utilizar las redes sociales para estar en contacto con nuestros amigos (o mejor dicho saber la vida de nuestros amigos…), debemos aprender a darle otros usos. Creo que a esta nueva adición debemos sacarle lo positivo.

No cabe duda que las redes sociales mueven masas y por ello vemos el surgimiento de perfiles apoyando todo tipo de causas. Los mismos van desde causas benéficas y sin fines de lucro como ¨Ayuda Haití¨ hasta causas para apoyar un punto de vista posterior a una gran polémica como ¨Un millón de firmas para cierren el programa los dueños del circo¨. Debemos instruirnos, y ver un poco más allá. Debemos utilizar las redes sociales como lo que son: una herramienta más de comunicación. Usarlas como canal para hacer llegar un mensaje importante a un blanco de público determinado, ya sea como profesional o como empresa.

Las estadísticas lo confirman: Facebook, tiene millones de usuarios registrados y ha habido una importante inversión publicitaria por parte de Microsoft. Por otro lado, Myspace, tiene más de 100 millones de usuarios, pertenece a News Corp posicionándose como la mayor en su tipo. Linkedln en Junio de 2009 contaba con más de 42 millones de usuarios, de más de 200 países. Así que, ¿no sería maravilloso que nuestro negocio llegara a un % de esos millones de usuarios? ¿Qué tal el 1%? Claro, nuestro enfoque y el porciento dependerá de el target a quién queremos dirigirnos.

Cada día son más las herramientas de comunicación que se nos facilitan gracias al desarrollo económico. Las redes sociales es una que definitivamente debemos utilizar, si vamos a seguir esta adición (sin descuidar otras cosas por supuesto), debemos diversificar los usos que le damos. A parte de comunicar salí del trabajo o estoy en el gym; comuniquen causas positivas, su empresa, sus servicios profesionales… o por qué no su blog! J

martes, 23 de febrero de 2010

La población extranjera en España, ¿acaso son desechables?

A pesar de que ¨inmigrante¨ es aquella persona que entra a un país diferente al de su nacimiento o procedencia, esta palabra ha tomado un matiz despectivo. Los inmigrantes son catalogados como extraños y no importa la cantidad de años que tienen viviendo en ese país ajeno por su búsqueda de una mejor forma de vida, nunca lo sienten verdaderamente en su hogar.

España pasó de ser un país inminentemente emisor de inmigrantes a ser un país receptor, pasó de buscar mejores oportunidades en el ¨nuevo mundo¨ a recibir un número notable de extranjeros. Desde 1990 el incremento ha sido tan significativo que, acorde con el Instituto Nacional de Estadística, 3.8 millones de los habitantes de España (el 8.7% de la población) son extranjeros. Pero, ¿a qué se debió este incremento? Fue en gran parte por el crecimiento económico obtenido en España desde el 1993, basado en la construcción y el turismo.

A lo que quiero llegar con esta explicación es que antes, cuando la economía española estaba en sus mejores momentos, los extranjeros eran una parte importante. La demanda de mano de obra para trabajos de construcción y turismo se incrementó tanto que hubo urgencia de búsqueda de extranjeros para llenar estas ofertas. En el 2005 España había creado 900,000 trabajos netos, donde el 50% debió ser abastecido por mano de obra extranjera. Todo esto sin contar que el empleador español llenó sus puestos de trabajo con un costo mucho menor, ya que el sueldo ofrecido al extranjero estaba muy por debajo al salario real pagado en ese momento. Además fue tanta la influencia de los extranjeros que, del tres y cuatro por ciento de incremento que obtuvo el PIB de España entre los años 1997 y 2007, la contribución de los mismos fue muy significativa.

Además de los beneficios descritos anteriormente brindados a la economía española por los extranjeros, están los aportes sociales. En la década pasada la mayoría de la población española estaba compuesta por mayores de edad. Según datos de las Naciones Unidas, España tendrá la población más vieja del mundo en tres décadas, pero gracias a que la mayor parte de los inmigrantes suelen tener una edad comprendida entre 25 a 35 años, la población española ha rejuvenecido. Asimismo la tasa de natalidad extranjera es el doble frente a la tasa de natalidad española, un 5.5% contra un 2,8%.

¿Y qué pasa ahora que la economía española no está en su mejor momento? Donde el número de desempleados se elevará al 19.4% para finales del primer trimestre del 2010, sumando la tasa más alta de desempleados desde el 1993. La repuesta está muy clara, los españoles están desesperados y esta desesperación les a lleva cerrarles las puertas a aquellos que utilizaron cuando si le necesitaron. Desde el año pasado el gobierno español está ofreciendo a los inmigrantes una serie de ¨incentivos económicos¨ para que vuelvan voluntariamente a sus países. Estos ¨incentivos económicos¨ consisten en la entrega en dos pagos de los subsidios de desempleos que hayan acumulado: el 40% antes de irse y el 60% restante cuando esté en su país. Para recibir esta cantidad de dinero, que no alcanza ni siquiera para poder establecer un buen negocio, los inmigrantes deben renunciar a sus permisos de residencia y trabajo y comprometerse a no volver a España en los tres años siguientes como mínimo.

Entonces, hace un año el mismo gobierno español impulsaba la contratación de cientos de miles de trabajadores extranjeros desde sus países de origen, pero ahora les invita a que se marchen. Antes les invitaba a venir porque les necesitaba, pero ahora les realiza un puente de plata para volver a sus países. Antes eran parte de la solución ahora son parte del problema. Entonces yo me cuestiono, ¿será que acaso son desechables?

martes, 16 de febrero de 2010

Ser rico, ¿una elección?

Si nos ponemos a analizar se podrían decir que existen dos razones de por qué los ricos cada vez son más ricos y los pobres son más pobres. La primera podría ser con la afirmación de que el rico es bueno y el pobre es malo. Es decir, los ricos son trabajadores, poseen conocimiento, educación y se preocupan por adquirir más; son eficientes y productivos. La segunda afirmación puede ser todo lo contrario, digamos que en este caso el rico es malo, codicioso, abusivo y explotador; mientras que el pobre es bueno, vulnerable y virtuoso.

Quizás también podamos decir que la misma sociedad le brinda más oportunidades y le da más beneficios a los adinerados. Es decir, si nos ponemos a ver nuestra sociedad es consumista, el ser humano tiende a comprar y gastar para alguna ocasión especial casi todos los meses: Reyes, San Valentín, Semana Santa, Día de las Madres, Día de los Padres, Diciembre… todo esto sin contar los fines de semana largos en los cuales siempre aprovechamos para consumir. Es como si la misma sociedad nos dijera gasta, gasta, gasta… y nos empujara a darle más dinero a aquellos ricos y dueños de establecimientos. No me malinterpreten no estoy a favor del comunismo, estoy de acuerdo de que aquel, como se dice en el buen dominicano ¨se ha fajao¨, tenga más beneficios que aquel que no.

Si es cierto, lamentablemente vivimos en una sociedad donde algunos siempre tendrán más que otros. Sólo creo que sea cuál sea nuestra situación en lugar de invertir nuestro tiempo quejándonos de por qué no tenemos esto o por qué aquel tiene más que yo, debemos invertirlo en hacer algo que verdaderamente nos brinde beneficios. Quejarnos nunca lo hará; todo lo contrario, sólo conseguirá hacer nuestra vida más miserable. Nos recordará en cada momento todo lo que no tenemos y nunca seremos capaces de ver todo lo que hemos conseguido.

Para mí el truco está en elegir. Una vez leí en alguna parte que el hombre es el único animal capaz de pensar y razonar, es el único que puede analizar antes de tomar alguna decisión. Nosotros somos los únicos que tenemos el poder de la elección: elegimos si nos pasamos la vida en lamentaciones y compadeciéndonos de nosotros mismos o si por el contrario, tratamos de analizar nuestras propias capacidades y de sacar ventajas de ellas. Tenemos dominio sobre nosotros mismos y poseemos el intelecto, el talento y la visión para tratar nuestra propia senda.

Vamos a elegir. En lugar de vivir hundidos en el infortunio vamos a ejercer nuestras opciones para buscar las mejores cosas de la vida. Vamos a elegir ser feliz, vamos a elegir dar lo mejor de nosotros en cada momento, vamos a elegir hacer más de lo que se espera de nosotros para así avanzar en grandes pasos hacia una carrera, vamos a elegir correr riesgos y aprovechar cada oportunidad que nos ofrezca la vida.

Podemos darnos el lujo de ser derrotados alguna vez, pero ¿elegir abandonar la lucha? Jamás!

domingo, 14 de febrero de 2010

Nuestro tesoros...

A pesar de que éste es un Tuesday Blog (una entrada cada martes), no podía dejar de lado este día del amor y la amistad. Por esto, les escribo un poco sobre aquello que es importante atesorar…

Nuestros tesoros...

A veces con el estrés, los problemas cotidianos y con todas las cosas que tenemos que hacer diariamente nos olvidamos de las cosas que en verdad importan. Nos olvidamos de expresar amor y cariño a aquellas personas que siempre están con nosotros. Perdemos de vista que nuestros tesoros más preciados no son las riquezas, ni las casas que tenemos o los carros que podemos comprar; sino todos aquellos que nos quieren, que se preocupan por nosotros en el día a día. Nos perdemos en nuestras ambiciones y en nuestro deseo de siempre querer más de lo que tenemos y tener más de lo que necesitamos. Nos olvidamos de lo verdaderamente importante: Nuestras familias y amigos.

Debemos velar por nuestros verdaderos tesoros, debemos demostrar nuestro amor todos los días. Un simple gesto de cariño, una caricia, un pequeño detalle o un ¨te quiero¨ significan tanto y nos cuestan tan poco que no veo razón de porque no podemos expresarlo diariamente.
San Valentín debe ser un día para REITERAR todo aquel amor que debemos expresar todos los días…

FELIZ SAN VALENTÍN A TODOS!!!!!!!!

martes, 9 de febrero de 2010

Dos identidades, un sólo corazón.

República Dominicana y Haití son países que comparten un territorio. Somos hermanos siameses donde nuestro órgano común es una isla y su ubicación. A pesar de compartir territorio cada uno posee su propia identidad, su historia y sus raíces. Cada uno es un ente independiente con sus orgullos patrios.
Estuve leyendo un artículo publicado en el FoxNews donde afirman que la mejor solución para la crisis que está atravesando Haití es la fusión con la República Dominicana. No soy economista, por lo tanto no puedo decir las repercusiones económicas que a la larga pueda brindar una fusión de tal magnitud; pero como dominicana, si estoy consciente de que las repercusiones negativas culturales y sociales que dicha fusión podría traer consigo serían muchas. Mi punto de vista se sustenta en que históricamente las relaciones entre Haití y República Dominicana han estado marcadas por el conflicto y la confrontación.
Dichas dificultades estuvieron influenciadas por los intereses metropolitanos existentes en ese entonces. Pero lo que más marcó la relación fue la ocupación Haitiana en nuestro territorio, fueron 22 años bajo el yugo Haitiano del cual tuvimos que independizarnos. El siglo veinte estuvo afectado por una relación llena de confrontaciones y perturbaciones políticas que distorsionaron objetivos de paz y amistad entre los dos países. A esto se les suman los gobiernos dictatoriales que se empeñaron a manejar las relaciones como si ambos países estuvieran a punto de conflicto.
Si bien es cierto que aún existe cierta tensión entre los problemas de orden migratorio y los crecientes intercambios comerciales, las relaciones Dominico-Haitianas han mejorado con los crecientes acuerdos entre los dos países. Nuestra cooperación mutua también se refleja desde antes: en 1863 con la ayuda del pueblo Haitiano en contra de la anexión a España y por el apoyo mutuo ofrecido por los movimientos independentistas surgidos en ambos países cuando los Estados Unidos ocuparon los dos territorios. Habitamos verdaderamente conscientes que somos vecinos y que debemos actuar como tal. ¿Qué es el vecino sino tu familiar más cercano y el primero que te socorre en caso de emergencia? No podemos dejar de lado el más reciente e importante signo de solidaridad y cooperación brindado por uno hacia el otro. Me refiero al devastador terremoto ocurrido en Haití el pasado 12 de enero donde la República Dominicana, como vecino y familia más cercana, se hizo notar. No sólo fue el primero en estar allí sino que sirvió de puente para todos los demás países que deseaban brindar su ayuda y que no podían llegar por las condiciones en que se encontraba el país vecino. Además de las ayudas por parte de las instituciones, hubo una inmensa solidaridad por el pueblo dominicano con ayudas independientes llevadas a diferentes puntos estratégicos o dinero depositado en cuentas de bancarias.
Toda esta colaboración y estos avances se vendrían abajo con la fusión entre estos dos países. Esto traería consigo repercusiones sociales y culturales negativas. Se empezarían a revivir los enfrentamientos pasados, ya superados. Es lógico saber que dos países independientes y nacionalistas verían amenazada su autonomía y por lo tanto empezarían nuevamente las disputas. Además, ¿qué idioma se hablaría? ¿Español, francés, el creolé (dialecto derivado del francés y lenguas Africanas)? Seríamos un vivo ejemplo de Canadá, donde legalmente están reconocidas dos lenguas: el inglés conocido por el 60% de la población y el francés conocido por el 40% restante; o seríamos como aquellos países en donde algunos de sus habitantes no se consideran parte del mismo. En España no es un secreto los enfrentamientos por parte de los habitantes de Cataluña. Ellos quieren ser y se consideran un país independiente a España: poseen un idioma diferente, una bandera distinta y otro himno nacional.
En lo que si estoy de acuerdo es que, más que crear un ¨Súper Estado¨, ambos países adopten un código de conducta común pero que mantengan su propio gobierno, es decir, su propia identidad. Según un artículo publicado en la Revista The National Interest, Rosecrance señala que las fusiones entre países pueden basarse en la integración de ciertas áreas y en el establecimiento de instrumentos comunes para tomar decisiones conjuntas.
Estoy segura que podemos ser ¨un¨ sólo corazón, pero debemos seguir siendo ¨dos¨ en identidad. Debemos ser países hermanos en una misma isla preocupándonos el uno por el otro y ayudándonos, sin dejar de ser nosotros mismos. ¿No es mejor esto que ser un sólo país lleno de discordias, sin identidad y… sin corazón?