Me parece increíble que el ser humano pierda el sentido de lo ético y lo correcto, sólo por poner dinero en sus bolsillos. Hemos visto casos de narcotraficantes o ladrones a los cuales estamos acostumbrados verlos olvidarse por completo de la ética sólo por la ambición y la riqueza. Pero, qué pasa si la forma de borrar lo ético fue una manera ¨correcta¨ y legal de hacerlo. Estuve leyendo un caso que me impacto bastante, el cual envuelve el asesinato de una madre, su hijo cuadripléjico y su niñera.
Antes de c
ontar la historia déjenme hablarle de un libro que fue publicado por Paladin Press Enterprises titulado Hit Man: A Technical Manual for Independent Contractors (Hit Man: Manual Técnico para contratistas Independientes.) Lo que encuentro maravilloso de los libros es que son una fuente de educación, pero lo irónico de ESTE libro en particular, es que si, efectivamente es una fuente de educación, pero su tema a instruir es cómo cometer un asesinato perfecto. Si, este controversial libro es un manual para proveer a todos aquellos “asesinos” y “posibles asesinos” asistencia, informaciones e instrucciones de cómo cometer un asesinato. El libro presenta explicaciones desde cómo hacer un silenciador casero, la forma más eficaz de usar carros rentados para no ser rastreados, hasta el punto exacto a disparar para garantizar la muerte instantáneas de las víctimas.
Lo triste de esta historia es que un hombre llamado James Perry fue contratado por el Sr. Lawrence para asesinar a su ex esposa y su hijo, todo con el fin de cobrar un dinero que poseía la ex esposa, resultado de una demanda ganada al hospital que dejó cuadripléjico el hijo de ambos. El asesino, quien cumplió su cometido y un poco más, ya que también la niñera resultó asesinada, utilizó como guía el libro Hit Man. El asesinato fue realizado exactamente el libro ¨instruía¨: utilizando el silenciador casero, el carro rentado y disparándole en el medio de los ojos, acorde las indicaciones del grandioso manual para garantizar la muerte de la víctima.
Detrás de toda esta historia ocurrió una demanda por parte de las familias afectadas hacia la editora alegando complicidad en el asesinato, ya que el libro sirvió de guía, y por consiguiente fue cómplice del asesino. Sin embargo, la compañía editora, quienes según ellos estaba en todo su derecho de libre expresión, utilizó como defensa legal la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, que prohíbe al gobierno hacer cualquier acto que de alguna forma pueda vetar la libre expresión.
Para Paladin Press Enterprises crear un libro de cómo matar y salir airoso es una forma de expresarse y, según ellos, su forma de expresión independientemente del tema NO puede ser obstruida. Ahora yo me pregunto, ¿cuál es la necesidad de “expresar” algo así? ¿Cuándo nosotros como comunicadores nos olvidamos del verdadero fin de comunicar, de nuestra responsabilidad frente a la sociedad? ¿Cuándo el deseo al dinero y a vender, como es el caso de Paladin Press, pasó a ser más importante? No lo sé.
